Aunque la prensa generalista y la mayoría de las empresas de marketing digital están convencidas de que los medios sociales están cambiando los hábitos de la humanidad, hemos encontrado dos estudios que parecen indicar lo contrario:- Sólo un 5% de los blogs se actualizan más de una vez cada 120 días, y menos de un millón se actualizan todos los días. De 133 millones de blogs (censados por Technorati en 2008), la mayor parte de ellos son abandonados después de 1 o 2 post.
- Aproximadamente la mitad de los 'micro-bloggers' de Twitter postean menos de una vez cada 74 días. La mayor parte del tráfico de la plataforma está generado por el 10% de sus usuarios, según un estudio reciente de Hardvard.
Las cifras de utilización de los medios sociales y su impacto previsto en el futuro del marketing hacen inmediatas dos preguntas: 1) cuando tendrá lugar ese futuro y 2) cómo llegaremos allí.
La percepción de que los medios sociales son un fenómeno social y cultural ha llevado a muchas empreas a invertir en programas 'experimentales', y a esforzarse por tener mediciones precisas del resultado de los mismos.
Algunas de las campañas han sido memorables, pero en ningún caso las mediciones obtenidas parecen haber llegado a lo que antes se consideraba un resultado 'pasable' en el mejor de los casos en comparación con los medios tradicionales. Y el tiempo empleado, número de clics y otras métricas con las que se cuenta no son consideradas realmente relevantes para hacer y medir el branding de una marca comercial.
Ahora consideremos la posibilidad de que los números no encajan porque sencillamente la gente no usa las redes tanto como creemos.
Facebook registra zillones de clics cada nanosegundo, y YouTube. Pero visitar sites para charlar con amigos o pasar el rato no es nuevo, es un fenómeno que lleva produciéndose desde hace años online. El gran punto de los medios sociales es la 'democratización' del contenido: al crearlo y compartirlo. Los consumidores a quienes queremos vender se han convertido en parte de la 'liturgia' e insisten en participar en el negocio.
Pero la pregunta clave que nos hacemos es: ¿qué pasa si todos esos consumidores que están abandonando los medios tradicionales y rechazado los postulados del marketing tradicional de tanto tiempo siguen todavía 'sin aparecer'?.





